Marielle ha sido
asesinada en las calles de Brasil, por defender los derechos de las mujeres
negras y condenar los abusos policiales. Me encuentro con, Marielle, en el espejo, descubro su cuerpo generoso con las víctimas.
Sus ojos cargados de imágenes injustas. Su sonrisa escrutadora de mundos perfectos. Sus manos sobresalientes de denuncias. Desde
el otro lado del espejo, llorá su muerte prematura, a manos de quienes ella
tantas veces acoso con sus palabras, reales, ciertas, basadas en la realidad
más cruda que somete a Brasil a una dictadura de la sinrazón. El mundo necesita a mujeres como para ella para
sobrevivir a las injusticias.
Con admiración
a la memoria de Marielle.
Ana Tapias( todos los derechos reservados)
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